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Derrame ocular: causas y tratamientos

Un derrame ocular podría estar ocasionado por diversos motivos. Es importante conocer sus causas para prevenirlo así como los tratamientos qué tiene. Te lo contamos todo en este post.

¿Qué es un derrame ocular?

Un derrame ocular implica la aparición de manchas rojas de sangre por la rotura de los vasos sanguíneos de la conjuntiva ocular. La conjuntiva ocular es la membrana que recubre el ojo y protege la esclerótica, que es la parte blanca del globo ocular. La aparición de dichas manchas de sangre no tiene más síntomas aunque, algunas veces, puede estar acompañada de leves molestias producto de la irritación, que pueden generar fatiga visual y vista cansada.

 

Derrame ocular; causas

Un derrame ocular puede estar ocasionado por varios factores. Por un lado, por un aumento brusco de la presión sanguínea debido a estornudos o tos fuerte. Por otro, un golpe en el ojo, aun cuando el traumatismo no sea demasiado fuerte, puede hacer que aparezca un derrame ocular espontaneo. La ingesta de algunos medicamentos que alteren la presión sanguínea, como los anticoagulantes o los antiagregantes, también puede ser responsable por la aparición de estos derrames. Aunque menos frecuente, estas hemorragias pueden estar causadas por una hipertensión arterial o diabetes. En ocasiones muy raras, un trastorno de coagulación en la sangre o una deficiencia de vitamina K también podrían ser los causantes. Por otro lado, estos podrían aparecer tras sufrir una cirugía ocular con láser o luna cirugía para tratar cataratas. Los derrames oculares y causas de los mismos no deben preocupar en exceso a menos que se trate de derrames que aparecen periódicamente y generen dolores. Lo habitual es que el derrame desaparezca pasados los 5 o 10 días, por lo que no necesitan tratamiento. Sin embargo, si los derrames oculares son frecuentes, existen algunos tratamientos.


 

Tratamientos del derrame ocular

No existen tratamientos estandarizados para tratar las hemorragias oculares. Lo más común es que se aconseje controlar la presión arterial para descartar que haya un problema de hipertensión más grave. Lo más frecuente que la mancha de sangre se reabsorba por sí misma. Es posible que presente un aumento de tamaño dentro del plazo de los 10 días, pero esto tampoco debería ser alarmante ya que el curso natural del derrame hará que este se reabsorba. Si el derrame se presenta con irritación, es posible que un oftalmólogo o profesional de la vista nos indique algún tipo de gotas o lágrimas que limpien la superficie del ojo. Estas lágrimas artificiales no son un tratamiento para los derrames, sino que solo proporcionarán un alivio al malestar ocasionado por ellos. Por otro lado, si el paciente toma algún anticoagulante o Aspirina es posible que el oftalmólogo suspenda su uso, pero él determinará si esto es necesario. Como indicación, es aconsejable no refregarse los ojos ya que esto podría ocasionar la aparición de nuevos derrames.

 

¿Qué hacer ante un derrame ocular espontáneo?

Un derrame ocular espontáneo no debe ser motivo de alarma salvo que se presente con secreciones o cambios repentinos en la visión. En estos casos, podría tratarse de un síntoma de una condición subyacente, como cataratas o glaucoma. En caso de apariciones periódicas de manchas de sangre en el ojo, secreciones, ardor intenso o dolor es fundamental concurrir a un especialista, quien será el encargado de diagnosticar nuestro problema y realiza el tratamiento correspondiente.             

 

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